jueves, 21 de diciembre de 2017

TEODORA, EMPERATRIZ DE BIZANCIO, MIMA Y REINA DE LOS ESCENARIOS


Las primeras mujeres que encontramos ejerciendo el teatro como profesión son las llamadas mimas de la Roma del s. II a.C.  Un género escénico muy valorado en la Magna Grecia y que nada tiene que ver con la pantomima, cuyas representaciones concitaban un gran público. Estas escenificaciones consistían en montajes donde aparecían piezas teatrales, números de danza, música, magia y prestidigitación.



Magnífico escenario en este mosaico de la iglesia de San Vital de Rávena.
En él la Emperatriz Teodora aparece en el centro.

Entre estas mimas se habla de Arbúscala, Dionisa, Citeres  y sobre todo de Teodora, la bella mima que llegó a ser Emperatriz de Roma, mecenas de las artes y defensora de la justicia y la igualdad, especialmente de las mujeres, promulgando, junto a su esposo el emperador Justiniano, un corpus de leyes, Corpus Juris Civiles, donde se reconocían sus derechos.

Teodora había aprendido el arte de la escena desde niña con su madre y su hermana en Siria, donde nació. Con ellas se inició en el circo y según cuentan las crónicas, uno de sus números más celebrados era la danza sobre briosos corceles. Sus representaciones en distintas ciudades llevaban a estas mujeres del espectáculo a estudiar papeles, a viajar y relacionarse con mucha gente acrecentando de ese modo su cultura y hablando varios idiomas, lo cual hace evidente la cualidad educadora que posee el teatro para el actor. En realidad el genero del mimo consiste en una forma de enseñar al público de manera grácil, lo que de otro modo no entenderían.

Merecedora del título de "Reina de los escenario"por su forma de actuar, que según recogen los testimonios era la de una mima bella y provocativa, creadora de números eróticos de gran fuerza sexual, lo cual contrasta con su seria vinculación en Alejandría con un grupo cristiano que se halla en el origen de la Iglesia ortodoxa, una Iglesia que tiene a Teodora entre sus santas. Todo ello no es más que la descripción de su fuerte personalidad y al mismo tiempo nos ofrece una ventana abierta a esa Edad Media que, como diría Federico González, "se niega a ser vista como una Edad oscura". 

Justiniano, heredero del trono bizantino, se enamoró de la bella e inteligente mima "que sabía de todo y hablaba de todo, haciéndola su esposa. Y esta dama que todo lo había aprendido en los escenarios donde como actriz leyó e interpretó a muchos autores antiguos, a partir de entonces realizó sus actuaciones en la Corte como emperatriz de Bizancio, fomentando las artes como parte fundamental de la educación de las personas. 



Como soberana dio muestras de sus capacidades participando activamente en la política de estado y acometiendo junto al emperador importantes reformas jurídicas que llevaban su sello y que aún hoy sorprenden, pues incluían el derecho al divorcio,  la prohibición del castigo de adulterio que había para las esposas, reconocimiento e igual trato para los hijos naturales que los legítimos, penas para los violadores, derecho al aborto, prohibición a la prostitución forzosa… También se incluyó en ese corpus de leyes el que las mujeres pudieran  heredar y tener a su nombre propiedades y bienes. La creación de escuelas para las jóvenes y los centros de salud femeninos fueron otras de las creaciones de la pareja.


Fruto de ese reinado de Justiniano y Teodora es la realización del escenario más bello que hasta entonces tuvo la cristiandad, me refiero a la catedral de Santa Sofía, así como otras obras arquitectónicas que durante su gobierno embellecieron Constantinopla con puentes, acueductos e iglesias. M.A.D. 


TROVADORAS, JUGLARESAS, CANTADERAS. 

Mujeres en la Tradición de las Artes Escénicas. 

CAPITULOS  

II      Teodora, Emperatriz de Bizancio, Mima y Reina de los Escenarios 

III     Roswita, la gran dramaturga alemana del siglo X

IV     Leonor de Aquitania, Reina de los Trovadores

V       Beatriz, Condesa de Dia y trobairitz de la Provenza

VII     La Emperatriz Berenguela de Barcelona y su Ejército de Cantoras

VIII    La Condesa de Champagne y el ciclo artúrico 
IX       Cantaderas cristianas, judías y musulmanas 
X        María Pérez Balteira, compositora de cantigas junto a Alfonso X el Sabio


Mosaico en Santa Sofía.








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