miércoles, 20 de diciembre de 2017

CONDESA DE DIA, TROBAIRITZ DE LA PROVENZA

La condesa de Dia es la más afamada trobairitz,  un término con el que se conocían a las trovadoras occitanas, considerada asimismo  “la dama más brillante de todo el Midi”. En todos los casos son  mujeres que destacaron en su época e hicieron brillar su entorno, pero que además algunas de ellas, como es el caso, nos legaron una importante obra poética y musical, además de su testimonio de vida.
La Condesa de Día, Beatriz, en un manuscrito
con sus cansons
Las composiciones que de ella se conservan son conocidas como“cansos” llenas de sensualidad y osadía, algo que te hace comprender el valor y la determinación que poseía esta trobairitz .

Las trovadoras asumen el papel del trovador, pero no como hombre, sino como mujer, y como mujer es ella la que corteja a su caballero, aquel cuyas virtudes ella más aprecia, por tanto posee su propio código de Dama o Donna, la que canta y suspira por aquél cuyo adorno sean los valores que su propia alma femenina anhela.

La trovadora no se impone sobre el hombre, ni tiene nada de feminista, a pesar de que eso es lo que piensan algunos que luego no pueden explicar que llame al amante “Mi señor”. Una cosa que hemos descubierto en todas estas mujeres de la escena es su gran libertad para amar.

Yo he escogido a un noble caballero”
“Le he amado sin medida”
“nunca de amarlo me abstengo”


Son estrofas de las cansons de la Condesa de Día a su caballero Rimbaud de Orange. Las composiciones de las trobairitzs nos muestran un codificado lenguaje esotérico, un lenguaje secreto sólo reconocible por aquellos que participan de un mismo código simbólico, el que se empleaba en las cortes de Amor. Todo esto tiene que ver con la lengua de Oc empleada en los temas trovadorescos que brotan en el Mediodía francés y se extienden por las cortes Europeas, como vamos a ver en próximos capítulos. Por ello estas “cansons” poseen una métrica muy estructurada y una escala doctrinal donde gozo, virtud y valor son los ejes.



Estas composiciones trovadorescas han sido creadas con la energía de Afrodita y en ellas es patente su impronta. Canciones de amor en esa lengua cifrada donde la pasión amorosa se convierte en el vehículo, hay diferentes grados de aproximación al centro, como en otros rituales iniciáticos, en este caso el último grado es “drutz”, unión sexual, y en ello el hecho carnal es superado por un sentimiento superior de Unidad y trascendencia[1], donde ese caballero es el propio amor al conocimiento y el deseo irrefrenable de poseerlo y ser uno con él. M.A.D.



Condesa de Dia la trobairitz más brillante de la lengua de OcBusto realizado por Jeanne Clovis Hugues en 1888


TROVADORAS, JUGLARESAS, CANTADERAS. 

Mujeres en la Tradición de las Artes Escénicas. 

CAPITULOS  

II      Teodora, Emperatriz de Bizancio, Mima Reina de los escenarios 

III     Roswita, la gran dramaturga alemana del siglo X

IV     Leonor de Aquitania, Reina de los Trovadores

V       Beatriz, Condesa de Dia y trobairitz de la Provenza

VII     La Emperatriz Berenguela de Barcelona y su ejército de cantoras

VIII    La Condesa de Champagne y el Ciclo Artúrico
IX       Cantaderas cristianas, judías y musulmanas. 




[1] “un tratadista anónimo de mediados del S.XIII, habla de cuatro grados: primero sería fenhedor, no se manifiestan los sentimientos, segundo “pregador”, declaración de su amor ante la dama, tercero,“entendedor”, aceptación de la dama que ofrece sonrisas y alguna prenda, y cuarto “drutz”, unión sexual.(C. Alvar y A.Gómez Moreno, Historia Crítica de la Literatura Hispánica, 1, Madrid, Taurus, 1987”. Cita proporcionada por Rosario Delgado Suárez. Breve estudio en torno a la "Condesa de Dia" Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid.





No hay comentarios:

Publicar un comentario